Tras el golpe de estado la mañana del 11 de Septiembre de 1973, se declaró toque de queda en todo el país a partir de las 15:00 horas, además de considerar a todo adherente del gobierno de Salvador Allende como ‘traidores de la patria’.
Con la posterior declaración de ‘Estado de guerra’ en el Diario Oficial el 22 de Septiembre ‘daba facultad legal’ de dar muerte a quien se opusiera a las fuerzas de orden.
Situaciones que dejaron miles de torturados, asesinados y detenidos desaparecidos en todo el territorio nacional y que tuvo asentamientos militares y policiales para dichos efectos:

Regimiento de Infantería de Montaña N° 9
El cual cumplió hace pocos días 176 años, se convirtió desde el mismo fatídico 11 de Septiembre, en uno de los principales centros de tortura y fusilamiento de la provincia de Ñuble.
Prisioneros políticos de la provincia, algunos de los cuales incluso recibieron torturas en otros lugares de detención, eran trasladados a la Cárcel de Chillán y posteriormente al Regimiento, donde eran sistemáticamente torturados, en el sector de la guardia Nº 2 denominado “Sheraton”, con la participación de miembros del ejercito, carabineros y civiles. Prisioneros eran sometidos a una variedad de apremios físicos y torturas, incluyendo palizas, flagelaciones, aplicación de electricidad, violaciones y simulacros de fusilamiento.

El Cuartel de Investigaciones.
Junto al Regimiento de Infantería N°9, fueron los centros principales de tortura de la ciudad de Chillán y sus comunas cercanas.
Presos políticos que estaban detenidos en la Cárcel de Chillán eran llevados al  Cuartel de Investigaciones para interrogatorios, donde la tortura era utilizada rutinariamente, incluyendo golpizas, vejaciones y aplicación de electricidad en las zonas genitales, dientes y oídos.
Durante todo el tiempo que estaban en este recinto fueron mantenidos incomunicados, en ocasiones durante períodos prolongados. Permanecieron en celdas insalubres, húmedas y hacinadas.

El Campo Militar de Entrenamiento Fundo “Quilmo”,
El mismo que pasa desapercibido durante el año, pero es recordado por la comunidad en periodo de ejercicios, donde detonan gran cantidad de explosivos. Ubicado en las cercanías de Chillán Viejo también fue utilizado como centro de tortura, los presos políticos permanecían incomunicados, en malas condiciones de higiene y con escasa alimentación. Testigos denunciaron que en los años 1973 y 1974 eran trasladados desde el Regimiento de Chillán en camiones militares, o desde la Cárcel de Chillán, para someterlos a nuevas sesiones de torturas y luego regresados al Regimiento.

La Segunda Comisaría de Carabineros.
Mencionado en varias ocasiones en el informe Retting, fue otro de los recintos utilizados por Carabineros para la detención y tortura de presos políticos, donde eran brutalmente golpeados al momento de su detención y mantenidos en calabozos en condiciones inhumanas. Posteriormente eran trasladados a otros centros de detención como la ya mencionada Cárcel de Chillán y el Regimiento de Infantería de Montaña N° 9, donde las torturas continuaría.

Información Informe Retting / memoriaviva

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