Cerca de la medianoche del día viernes falleció el otrora zaguero central y técnico de Ñublense: Esaú Bravo Elgueta.
Estuvo Internado desde el 18 de septiembre en el hospital Herminda Martin producto hemorragia estomacal y de un paro cardiorrespiratorio derivado del asma que padecía, crisis obstructiva que finalmente puso en descanso eterno a una leyenda de Ñublense.
Cuando algo no resultaba en los diablos rojos desde la galería emergía la súplica hacia el defensa: ¡QUE VUELVA ESAÚ! y es que como entrenador fue un especialista en apagar incendios en Ñublense además de artífice de grandes campañas en el club como la del 95 en copa Chile y las bases del ascenso a primera B el año 2004.
Siempre estuvo ahí para ayudar y dirigir la orquesta, el profe logró levantar la copa de Tercera División los años 1985, 1992 y 2004.
Marcado a fuego en la historia del club, querido por la hinchada, compañeros y sus ex dirigidos, que los llevo a organizar un partido a beneficio el mes pasado, ocasión que sin quererlo fue el último adiós en el estadio a uno que dio muchos años por el Ñuble.
Será velado hoy en la parroquia San Vicente de la ciudad, mismo lugar donde se realizará mañana domingo una misa a las 10:00 horas, posteriormente será llevado hasta el cementerio Parque Las Flores.
Hace un tiempo se discutió la moción en el concejo municipal de asignar nombres de jugadores a las tribunas, sin menospreciar a las figuras que se incluían, si alguien merece tener un homenaje permanente en el estadio es el profe Esaú.
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